“Quiero un vídeo viral”, por Laura Marín

Marc_MarquezEl concepto de viralidad no es nuevo. No obstante, hasta hace unos años, la capacidad de difusión de un mensaje por el que la gente mostrara interés se limitaba al boca-oreja y los medios de comunicación tradicionales, con alcances más o menos locales. Ahora, Internet y las redes sociales han incrementado exponencialmente esa capacidad, convirtiendo el mundo entero en público objetivo. Con este potencial, ¿cómo iban las empresas a perder la oportunidad de intervenir en el proceso?

El hecho de que una empresa pueda conseguir una gran audiencia internacional, segmentada según su target, y a costes relativamente bajos en relación a otros medios –como, por ejemplo, la publicidad más tradicional-, ha sido, por supuesto, el detonante para que pymes y startups elijan Internet como alternativa de promoción.

Pero no solo ellas, sino que las grandes corporaciones también han visto en el fenómeno viral una poderosa arma para acercarse más a sus consumidores y conseguir hacerlos participar de manera (más o menos) voluntaria, incrementando las interacciones con la marca y multiplicando la difusión de sus mensajes.

Hablamos, con esto, de romper definitivamente con la unidireccionalidad de las empresas, ya que el consumidor adopta ahora otros roles que las compañías deben aprender a aprovechar a su favor. ¿Qué gana la empresa con esto?

  • Credibilidad: Algunos estudios demuestran que más del 90% de los usuarios confía en las recomendaciones de las personas que conocen, seguidas en un 70% de las opiniones de otros usuarios de la Red.
  • Capacidad de difusión: Solo en España, las redes sociales cuentan con una audiencia de 14 millones de usuarios.

Las ventajas de una comunidad internacional

Pero lo interesante de este mundo digital es que, más que nunca, consigue romper barreras y el público a alcanzar puede encontrarse en cualquier parte del mundo (salvando diferencias idiomáticas):

  • 1.350 millones de usuarios en Facebook en todo el mundo
  • Más de 1.000 millones en Youtube
  • Más de 540 millones en Google +
  • Más de 255 millones en Twitter
  • Más de 200 millones de usuarios en Instagram.

Pero, ¿basta con lanzar cualquier mensaje para contagiar a toda esa red? No, evidentemente no. Hay que trabajar muy bien cada mensaje, generar una historia con él y adaptarla al formato necesario según el momento y el lugar.

La audiencia tiene la última palabra

En gran parte, la audiencia será quien tenga la última palabra en convertir una campaña en un viral de éxito. No obstante, será más fácil que tengan en cuenta un mensaje si la empresa que lo lanza se lo pone fácil.

O en otras palabras, hay que saber cómo mover una campaña, qué medios son los más adecuados para cada caso, en cuáles se mueve nuestro público objetivo, qué tipo de mensajes les gusta o están de moda en cada momento… Es obvio que si la campaña no tiene algo que enganche a nuestra audiencia, ésta no la va a compartir sin más. Ni siquiera con incentivos.

Los ejemplos de Malpaso y Leo Pharma

Desde BeRepublic tenemos muy claro que cada campaña debe trabajarse de manera diferente, adaptando los mensajes y las acciones al público objetivo. Y así trabajamos los casos de Malpaso y Leo Pharma.

El primero presentaba, bajo el lema “Por una lectura más libre, un robo a una librería, donde las cámaras de seguridad captaban a tres jóvenes tapados que entraban para robar montones de libros, y un testigo inmortalizaba el asalto con su móvil. Este robo tan peculiar enseguida corrió como la pólvora en las redes sociales. Tanto que tuvo más de 150.000 visualizaciones en una semana, abrió debates en las redes y llegó a colarse en los informativos de varias televisiones.

Otro caso muy diferente fue el de la campaña #DescubrelaPsoriasis de Leo Pharma, que buscaba dar a conocer esta enfermedad para que aquellos que la padecen se sientan más comprendidos. En menos de una semana, habían sido compartidas más de 4.000 fotos y vídeos redes sociales con el hashtag #DescubreLaPsoriasis. Entre los participantes, algunos muy conocidos como la actriz Paula Echevarría, el piloto Marc Márquez o el actor Alex O’Dogherty, entre otros.

Si te interesa conocer más sobre el tema, puedes contactar con nosotros, o seguirnos a través de nuestro es/blog.

Laura Marín, Digital Consultant en BeRepublic.

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